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sábado, 5 de septiembre de 2026

Comenzar de nuevo

 COMENZAR DE NUEVO


En la vida, según se va teniendo experiencia, nos vamos percatando que el tiempo pasa inexorablemente. Es verdad que unas veces corre que vuela, mientras otras transcurre más sereno. Tal vez no dependa tanto de la precipitación o la lentitud de este transcurso temporal del reloj como de la manera en que lo vivimos y nos sumergimos en las mismas aguas de ese río que decía Heráclito, ya que se están constantemente renovando. Pero no sólo eso, es que además esta sucesión de los días conlleva la sucesión de etapas; unas se van cerrando y otras dan comienzo.

Sería como sentarse a la orilla del mar y ver que llega una ola, detrás otra, y a continuación la sigue otra, y así desde tiempo inmemorial y hasta vaya usted a saber cuándo. Y es que delante del mar, si uno quiere, se puede seguir contemplando, preguntándose y comprendiendo el misterio que media entre lo efímero y lo eterno. De igual modo, nuestra respiración es un continuo sucederse. Se basa en tomar lo que llega y soltar lo que ya nos ha aprovechado en ese gozo inestimable de inspirar y expeler el aire del que nos proveemos para seguir viviendo. Un aire libre y compartido, un aire portador de oxígeno renovado e imprescindible para mantenernos vivos.

Y ahora a todos nosotros nos toca dejar atrás el periodo vacacional para centrarnos en esta nueva etapa que llega, el nuevo curso que está por estrenar. No añoremos o nos aferremos a lo que ya no es, sino que hemos de disponernos a lo nuevo, a lo que se nos presenta delante y que podemos emplear para nuestro crecimiento como seres humanos.

Por esto empezamos aquí y ahora este nuevo ciclo de entradas del blog de pastoral, semana a semana, latido a latido, domingo a domingo, a la luz de la palabra de Dios, que siempre es inspiradora y nos hace vivir con el espíritu menos adormecido y conformista. Y justo nos encontramos ya con el domingo XXIII de tiempo ordinario del ciclo A, en el que se nos propone cómo ejercer de manera constructiva nuestro papel de educadores en nuestra comunidad del Colegio Santa María de la Providencia o en nuestras familias. Todos somos a la vez educadores y educandos, todos aprendemos juntos, no para condenar los fallos de cualquiera de nosotros, para echárnoslos en cara y hacer daño, sino por contra para comenzar de nuevo, habiendo aprendido de los errores cometidos. Soltar lo anterior y empezar de nuevo, liberar y liberarnos.

No es indiferente, desde el respeto de los uno con los otros, vamos a plantearnos el mutuo aprendizaje en este curso que inauguramos como esa gran oportunidad para madurar y mejorar intelectualmente y académicamente, y de modo muy especial como personas que quieren convivir dando lo mejor de sí. Hemos de hacernos por tanto responsables de nosotros mismos, pero además también de lo que hagan los demás, del resto de miembros de este grupo humano empeñado en hacer realidad un mundo nuevo en el que merece la pena llevar a cabo nuestros proyectos y sueños.

Hoy nos recuerda San Pablo que el que ama al prójimo ha cumplido con toda la ley, la única ley que nos permite amarnos como hermanos, hijos del mismo Padre y corresponsables los unos de los otros. Hagamos realidad nuestra esencia de ser Educación Evangelio con ilusión y coraje, escuchando esa voz del Señor que nos invita una y otra vez a mirar a lo alto, sin conformarnos con aquello que debamos tratar de rectificar. Es una misión y una tarea que hemos de asumir todos, porque si nos tomamos en serio el lema de este curso SOY, podremos mirar ese curso que se nos abre ahora de manera personal y comunitaria. Es esta una vocación extraordinariamente maravillosa para desplegar a lo largo del curso. Todos estamos llamados a llevarla a cabo; sea el curso un proyecto compartido que nos compromete. 

En el evangelio además el propio Jesús nos propone ponernos de acuerdo y unirnos para solicitar la ayuda de Dios, que todo lo puede, para que sea posible; puesto que si nos reunimos en nombre de Jesucristo es está ahí, en medio de nosotros, resucitado y resucitador, es decir suscitando siempre en nosotros algo novedoso y extraordinario. Que Él sea nuestro guía a lo largo de este curso, el que estando en medio y con nosotros nos corrige, nos renueva y alienta. Con Cristo, con su evangelio y su madre, Nuestra Señora de la Providencia, vamos a lograrlo: un nuevo curso lleno de buenas experiencias compartidas, de cuidados y alegrías, de apoyo mutuo y compromiso. Ser Provi es esto y no otra cosa; y este curso que ahora empieza, si cada uno es con el que nos asegura de sí mismos que SOY la verdad, el camino y la vida, va a ser posible y verdaderamente memorable. Pidámoselo. ¡Muy feliz y provechoso curso 2026/27!

sábado, 31 de diciembre de 2022

Puestos a vivir

 PUESTOS A VIVIR


En ello estamos todos, en aquella noble aventura de ir viviendo. Cerramos un año, el 2022; un año que no ha sido ni mucho menos tan bueno como hubiéramos deseado. Pero es que los deseos son solo eso, deseos, buenas intenciones, aunque no todo lo que deseemos esté en nuestras manos conseguirlo. No por ello hay que desengañarse y dejar de desear, porque los seres humanos tenemos que tratar de tener los mejores deseos, y además, intentar llevarlos a cabo denodadamente. Podríamos incluso llegar a afirmar eso de "dime qué deseas y te diré quién eres". Desemos y desémonos lo mejor, y tratemos de alcanzar esas metas hacia las que nos apuntan los deseos. Se nos abre un nuevo año, contamos por tanto con un horizonte en el que tenemos licencia plena para desear, y desear que nuestros deseos se vuelvan realidad.

Al acabar un año es casi obligado hacer cierto balance, pero no necesariamente al modo que hacen los contables, ni tampoco uno demasiado apresurado, sino de un modo personal; ello nos permitirá ser mucho más conscientes de lo que hemos vivido en el año que se extingue, lo que se nos ha dado, lo que nos ha faltado, lo que nos ha sorprendido y no esperábamos, y tantas y tantas personas que me han acompañado en este recorrido temporal. La entrada de este blog quiere ser una invitación a realizar ese saludable ejercicio de reflexión personal: ¿Qué has aprendido? ¿Qué has descubierto? ¿En qué has mejorado? ¿Qué aspectos habría que enmendar o reforzar para ser más el que uno es? Si quieres puedes ayudarte de un papel y un bolígrafo, porque anotar a veces puede ayudar a pensar y expresar lo que uno piensa.

También es verdad que en el transcurso de este año se nos han ido personas muy queridas, pero además de recordarlas y echarlas de menos, vamos a tener una mirada agradecida por la huella hermosísima que nos han podido dejar. ¿Estás dispuesto/a a mantener vivo su legado? Tal vez esta sea la mejor manera para que los que ya se han ido perduren para siempre en nuestro amor. Entre otros, justo el último día del año fallecía, exhausto, tras una vida totalmente entregada a Dios y la Iglesia, el Papa emérito Benedicto XVI. Trataremos de mantener viva también su ejemplo y sus enseñanzas. Gracias a todos ellos.

Y, ¿cómo no? al terminar un año se nos abre otro lleno de oportunidades y retos, y debemos estar a la altura de lo que vaya viniendo. En estos últimos años hemos tenido que reaprender que nos necesitamos los unos a los otros, que lo que nos sobra es egoísmo e individualismo, y que solo saldremos adelante si nos apoyamos y somos para los demás. Tal vez este año toque seguir por este mismo camino de trabajar todos juntos en la superación de todos los problemas y en el aportar soluciones. En nuestro colegio así lo creemos y así tratamos de vivirlo día a día. Nos lo enseñaron las Hijas de Santa María de la Providencia, y es que además somos Educación y Evangelio, este es nuestro proyecto, nuestro empeño, nuestra ilusión. 

Puestos a vivir ya en el año nuevo que vamos a estrenar, sería oportuno también hacerse una lista de intenciones, vamos a avivar las ganas de desear y poner toda la carne en el asador para lograrlos. No desees en mediocre, ni en tacaño, ni en modo particular exclusivamente; puestos a desear deseo que desees un mundo más humano, como el que Jesús nos ha propuesto, un mundo en que reine la belleza y el bien, un mundo por el que merezca la pena apostar.

Y ya que tenemos unos deseos muy parecidos ¿no vamos a ponernos manos a la obra día a día y hombro con hombro? Cuenta conmigo, yo estoy contigo para ayudarte a alcanzar tus deseos. Y si quieres tú los míos. No tenemos ninguna lámpara maravillosa, ni tan siquiera una bonita varita mágica, pero tenemos la ilusión, la fe y la fuerza para levantarnos y luchar por ellos, y cuando luchamos juntos es muy difícil que nada pueda pararnos. Para Dios todo es posible, y para nosotros, con Él, también.

¡¡¡MUY FELIZ 2023!!!  

sábado, 24 de septiembre de 2022

Yo para ser feliz quiero un dron

 YO PARA SER FELIZ QUIERO UN DRON




Paso 1º: Tome un papel y un bolígrafo y anote en una lista todo aquello que quisiera, o si lo prefiere y tiene más a mano, un dispositivo digital, ya igualmente sirve realizarla en formato digital. Es decir, ahora mismo tiene usted licencia para plasmar en esa lista sus deseos, sus necesidades, sus caprichos... Por favor, un día es un día, no tenga en cuenta ni el precio de lo que quiere adquirir ni tampoco si se ajusta o no a su poder adquisitivo, solo céntrese en completar su lista de deseos. Anote.

Paso 2º: Revise a ver si se le ha pasado algo por alto. No hay prisa, tómese todo el tiempo que estime oportuno. No por salir corriendo a comprar se le vaya pasar algo importante por alto. Solo una vez que ya esté completa la lista y revisada pase al siguiente punto. Anote.

Paso 3º: Ahora pasamos a realizar un somero análisis: ¿Tiene la sensación de que podría seguir apuntando todavía más? ¿Entre los elementos que aparecen en su lista tal vez haya alguno que realmente no precisa para nada? ¿Cuántos? ¿Cree que podría ser aceptablemente feliz sin la mayor parte de lo anotado? ¿Prefiere hacer sus compras yendo de tiendas o cómodamente desde el sillón de su casa? ¿Considera que en alguna medida está siendo influenciado por la publicidad? ¿Se considera un consumidor responsable o poseído por una fiebre voraz de consumir?

4º Paso: Demos por finalizado el sucedáneo de autotest y pasemos a la reflexión, que es lo propio de este blog.

Da la sensación que en mayor o menos medida vivimos en una sociedad con una tendencia muy considerable a consumir. Tenemos y tenemos casi de todo, pero, no obstante siempre hay algo que nos falta, algo que añadir al carrito de la compra. Pareciera que nunca estamos satisfechos del todo. Que estamos programados con un ávido deseo de necesitar bienes, objetos y enseres de todo tipo y condición. Pero tal vez sea porque nos hemos instalado en una visión cercana, cortoplacista e inmediata, que ve poco más allá del quiero individual y egocéntrico. Y la felicidad se nos termina escapando de entre las manos a pesar de todos nuestros esfuerzos por atraparla.

Por eso nos vendría verdaderamente bien levantar la vista. No mirar tanto las pantallas, los escaparates y los catálogos y cambiar la perspectiva. Comenzar a mirar el mundo, mi vida, la realidad ganando cierta altura, más a vista de pájaro, tal y como logramos divisarlo todo desde las imágenes privilegiadas que nos proporciona un dron. Todo adquiere otro tamaño, menos distorsionado por nuestros intereses. Incluso hasta se descubre una nueva forma de belleza, dotada de un orden que ni siquiera habíamos percibido cuando lo mirábamos desde abajo.

En el evangelio de hoy se nos ofrece esta visión desde las alturas y descubrimos nuestras pequeñeces, tantas veces desapercibidos o aceptados como normales, y descubrimos que estamos demasiado apegados a tantas cosas que hemos podido perder de vista lo real, lo importante, lo que nos permite ser más humanos y fraternos. Ojalá que no lo olvidemos con tanta facilidad y veamos el rostro de nuestros semejantes y seamos capaces de atender a sus necesidades en lugar de centrarnos solo en las nuestras. Sí, resulta que así se ven las cosas desde el cielo, y el evangelio nos lo muestra reiteradamente.

Estemos más atentos a nuestro proceder y cambiémoslo antes de que nos ocurra lo que al rico que no compartió nada con el pobre Lázaro aunque lo tenía postrado a su lado. Lévántate y mira como quien tuviese un dron y lo pudiera contemplar de manera privilegiada.  ¿Cómo lo ves a vista de evangelio?

sábado, 8 de enero de 2022

Un nuevo comienzo

 UN NUEVO COMIENZO


Es sin duda una verdadera suerte estar siempre de estreno, estar siempre comenzando, seguir, sí pero seguir en la novedad que cada presente nos va proporcionando. A veces cometemos el tremendo error de dejarnos llevar por la inercia y el atolondramiento sin llegar a caer en la cuenta de que lo más importante de la vida es que esta -y a nosotros con ella- se renueva a cada momento. Sí, lo repito de nuevo, estamos continuamente de estreno, renovándonos.

En estos días que volvemos a las clases después de las vacaciones de Navidad podemos preguntarnos: ¿Cómo volvemos? ¿Qué nuevo comienzo estamos dispuestos a empezar a vivir? ¿Vamos a seguir exactamente igual que antes? ¿O a tiempo nuevo cara y actitud nueva?

Efectivamente estamos ya en el año del Señor de 2022. Hace nada celebrábamos que Jesús nos había nacido en Belén; y después de esto ¿qué? ¿Ha servido para algo su nacimiento? ¿Te ha afectado de alguna manera a tu forma de ser y de vivir? ¿En qué quedó toda la alegría y la ilusión de estos días?

¡Qué bueno sería que de todo lo vivido en estos pasados días, que Dios se hace hombre, pudiéramos sacar algo para esa mejor versión de cada uno de nosotros! ¿Puede ser posible?

Pues para empezar ese año nuevo que como hemos dicho estamos estrenando, si os parece podríamos empezar deseándonos y diciéndonos los mejores deseos que salgan de nuestro corazón. Sí, soñar y desear a lo grande, pero no solo para uno mismo, sino esta vez para los demás. Y si además no nos conformamos solo con desear lo mejor a los demás y expresarlo, sino que además contribuimos a que les ocurra.

Aprovechemos este nuevo comienzo para ampliar un poco la mirada y, en lugar de mirar de manera exclusiva por mi, mis deseos, mis agobios y tristezas, empezamos a incluir a todas aquellas personas que nos aman y amamos. Entonces sí que estaremos estrenando un periodo nuevo, mejor y maravillosos para todos los seres humanos, porque todos estaremos implicados en construir un mundo mejor, conforme a la voluntad de Dios, conforme al corazón inmenso de este Dios con nosotros.

¡¡¡Empecemos!!!